unas palabras para comenzar

aqui teneis fragmentos de mi pensamiento, las hijas bastardas de mi mente, quizás puedan gustaros en mayor o menor medida. Aquí os dejo el recuerdo de mi olvido, los renglones torcidos de mi vida, mis nostalgias, mis anhelos, la memoria de mi olvido pero a pesar de los sentimientos, de los momentos, del pensamiento, del recuerdo y de las numerosas palabras plasmadas, siempre habrá; un silencio que se escapa.

domingo, 22 de noviembre de 2015

LA CHICA DE LA BIBLIOTECA

 

La chica 
que está al fondo
 de la sala de la biblioteca
 mira detenidamente la ventana 

quizás se pregunte 
que efímera es la libertad
que plagamos de normas, 
que la justicia no existe,
que el amor tiene fecha de caducidad

o que los sueños no se pueden alcanzar 
porque no pierden su condición de sueños
y que sólo podemos alcanzar 
aquella realidad tangible 
que convertimos en deseos 

mientras apoya su mano 
sobre un libro que dice 
que el cambio de esa variable 
por otra 
deja el resultado constante.

No sé
en qué piensa realmente 
cuando muerde el lápiz 
aún no he aprendido 
a interpretar los mordiscos 
que da la vida 
y sus huellas sobre la memoria

o cuando mueve sus pupilas 
como si quisiera 
dar un cambio de sentido 
sin saber la dirección.

Pero me gusta imaginar 
que mira donde otros no ven 
que su vida y la mía 
no son tan diferentes 

o que quizás 
algún día
los dos pensemos lo mismo.

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